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Retos deportivos

Ocho retos que más han significado para mí: cómo los preparé, cómo me sentí y lo que aprendí entrenando y compitiendo.

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Corriendo mi primera carrera, un 10K por asfalto, junto a otros corredores

RETO 01

Mi primera carrera

Un 10K por asfalto, después de más de medio año corriendo. No llegué con el mejor entreno ni con las mejores zapatillas, pero sí con la mejor actitud y con ganas de mejorar. La corrí con amigos, y compartir ese momento con ellos fue algo especial.

Cruzando la meta de una carrera de trail con los brazos en alto

RETO 02

Mi primera carrera de trail

Mi peor carrera. Todavía no me conocía lo bastante y no entendía bien el tema de los geles, la cafeína o las sales. En la salida me tomé una pastilla de sales con cafeína: ya estaba bastante nervioso por la carrera, y con la cafeína encima tuve las pulsaciones muy altas durante toda la prueba. Sufrí.

Gracias a que la hice con un amigo conseguí terminarla. No disfruté esta carrera, me sentí mal, pero aprendí mucho.

En el podio, segundo puesto, con el trofeo en la mano

RETO 03

Mi primer podio

Después de esas dos primeras carreras de trail, empezaba a conocerme más a mí mismo: cómo reaccionaba frente a la montaña y cómo funcionaban realmente las carreras. Entendí que no se trataba de salir a tope, sino de saber cuándo apretar y cuándo reservarse, siempre siendo constante.

Con la medalla del medio maratón de Valencia

RETO 04

Medio maratón de Valencia

Llegué con una preparación un poco justa: después de un trail solidario y antes de la maratón, casi sin poder entrenar por una lesión. Aun así, formó parte de la preparación para la Maratón de Valencia, tanto para sumar kilómetros como para controlar los nervios de carrera.

En la salida de la Maratón de Valencia, con los brazos en alto

RETO 05

Maratón de Valencia

El reto que más me ha hecho superarme y romper límites mentales. Cada entreno me superaba a mí mismo, y me sorprendía de cómo iban respondiendo el cuerpo y la cabeza. Fue un antes y un después: dejar atrás una vida que me venía persiguiendo durante muchos años, dejar atrás a un Nacho que ya no formaba parte de mí.

Después de empezar a correr un año y medio antes, hacer esta locura me marcó mucho. Solo con eso ya sabía que algo dentro de mí había cambiado.

En el podio, primer puesto de categoría, con la botella de aceite de premio

RETO 06

Primer puesto de categoría

Mi primer puesto de categoría, y 10º de la general. No llegué con una preparación específica para esta carrera, pero las sensaciones fueron únicas: me sentía bien, corríamos en casa, salió una carrera redonda y se vio reflejado todo el trabajo previo.

Junto a mi compañero, con el marcador de tiempo final del HYROX Toulouse

RETO 07

HYROX dobles pro

Un reto que volvió a darme confianza en mí mismo y en la capacidad que tengo. Dudé mucho sobre esta competición, sobre si estaba preparado o si iba a terminarla, pero con buen trabajo y una buena estructura, tanto los entrenos como la competición se superaron con creces.

Aquí no se trataba solo de mí, sino de dos amigos que lucharon cada entreno, cada repetición, cada kilómetro, y sobre todo, de no bajar los brazos y seguir empujando. Otra competición donde te das cuenta de que los límites son mentales.

Selfie en la salida de la carrera de montaña HOKA Val d'Aran, rodeado de otros corredores

RETO 08

HOKA Val d'Aran

La carrera más dura hasta la fecha: 30 kilómetros y 2.200 metros positivos. Después de estar dos meses parado por un esguince bastante fuerte, preparar una carrera así en solo mes y medio fue un verdadero reto. Muchos miedos, muchas dudas, no sentirme seguro. Entrenos muy sufridos, con bastante calor, para que mis piernas volvieran a acumular kilómetros y desnivel de montaña. Sabía que no llegaba al 100%, pero si tenía un 70%, iba a darlo todo.

En carrera, al kilómetro 20 ya llevaba 1.000 metros positivos, y me quedaban otros 1.000 en solo 6 kilómetros: en esa subida las piernas iban cargadas y subí como pude, y en la bajada se me agarraron los gemelos y tuve que parar. Pero la cabeza estaba bien, así que tocaba bajar la montaña y llegar a meta. Nunca había hecho tantos kilómetros ni tanto desnivel, así que acabé muy contento de haberla terminado.